jueves, 9 de noviembre de 2017

Amor

Recuerdo cuando dijiste que tenías miedo de enamorarte de mi, recuerdo que dijiste que yo te rompería el corazón. Miranos ahora, desenfocadas y ligeras, yo rota y tú serena.
No voy a mentir, te necesito para todo. Me tienes como una adicta a la heroína, mis ojos ya no saben a donde miran y mi boca está seca a falta de tus besos. Lo peor de todo, es que tú creaste esta necesidad, me arrancaste de ti de un día para el otro y ahora no puedo hacer más que temblar en mi cama, sudorosa de la falta de tu amor. ¿Amor? El amor de ti hacia mi ya no existe, y ya no existo yo de tanto amarte.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Vida

El nuevo personaje en mis historias se llama Vida, pero lamento decirles que Vida no es nada nueva en mis historias, y que Vida me hace respirar hace mucho tiempo.
Hace un año, siete meses y siete días Vida se convirtió en parte de las palabras que me gustan escribir. 
Lamento decirles también que planeo que Vida siga en mis historias por mucho tiempo, toda la vida para ser exactos. Y es que no puedo dejar de mirar su rostro en primavera, o sus ojos en invierno, porque ellos me dan el calor necesario para seguir escribiendo.
Planeo envejecer al lado de Vida, y planeo ver sus ojos al despertar todas las mañanas. Planeo llevarla a conocer el mundo, y en ese proceso, planeo hacerla mia cada día. Quiero ir con ella a Marte, y que vea desde allí todo lo que nadie le ha mostrado.
Te preguntaras como lo haré, si lo único que tengo en abundancia es la inseguridad.
Pues mientras Vida siga conmigo, yo puedo ser el ser más feliz y capaz del mundo. Puedo llevarla a Marte con un beso y regresar con ella en brazos, y mientras la despierto, con mis palabras, ir llevándola a otro mundo. Y ella será feliz, y yo seré feliz.
Así planeo envejecer, al lado de Vida y ella a mi lado, en Marte o en la tierra, ¿Qué más da? Si allá o aquí la seguiré teniendo conmigo.

domingo, 13 de agosto de 2017

Regresa


Ten piedad de mi, amor
Que mis errores no te cieguen, amor
Yo siempre amaré tus ojos, tus orejas, tu voz.
Mi corazón se hace cada vez más pequeño en tu ausencia, y mis ojos se hacen cada vez más huecos.
Tienes que venir a verme, amor
Porque no sé cuanto más aguante sin ti
Hice las cosas mal, en nuestro planeta de placeres infinitos, te fallé.
Quisiera haber fallado en alguna otra hazaña...
Pero falle cuando prometí no hacerlo
Sólo me queda esperar a que te quites la furia de los ojos, y los vistas nuevamente con ternura.
Te amo mi amor, regresa ya, que me muero...

viernes, 11 de agosto de 2017

Ojalá

Veo tus ojos brillar en mi mente y pienso que
Ojalá la vida me pase pronto
Ojalá me pases pronto



jueves, 27 de julio de 2017

Ojos

Hay muchas cosas que me gustan de ella, y ella no lo sabe.
Como cuando sus pestañas chocaban contra mi alma, y la hacía estallar en un mar de contradicciones.
Me gustaba su cabello, su cabello en todas las formas que puedan existir.
Me gustaba cuando lo tenía largo, pero también cuando se lo cortó.
Me gustaba cuando se lo amarraba, cuando lo peinaba o cuando estaba desordenado como mi vida.
Me gustaba cuando yo lo desordenaba en nuestro planeta de placeres infinitos, o cuando yo lo sujetaba para hacerla morderse los labios. Y sus labios... ¡Esos labios!
La curva que formaban sus labios al sonreír me mataba. Sí, me gustaba besarlos y pensar que en ese momento, yo estaba en una especie de burbuja invisible a la que sólo ella estaba invitada a entrar.
Cuando la besaba me gustaba sentir su nariz, a veces fría como su vida y sus problemas, a veces cálida como mi hombro cuando lloraba en él.
Y ella sabe cuánto me gustaban sus orejas, y yo sé cuanto le gustaban las mías. Y si escribiera más acerca de sus orejas, no habría espacio en mi pecho para tanto llanto.
Ella me gustaba vestida y sin vestir, con maquillaje o sin él, todo daba igual, porque la perfección llevaba su nombre.
Pero quiero terminar por sus ojos. No hay cosa que me gustará más de ella que sus ojos. Porque cuando los veía, no hacía falta hacerle el amor, no había cosa más intima que mirarla a los ojos y decirle cuánto la amaba.

jueves, 9 de marzo de 2017

Primer día sin ella (Otra vez)

Hoy, después de hablar contigo, decidí que tienes razón.
La verdad hoy ni fue mejor que ayer, sólo no hubieron tantas lágrimas.
Me levanté y fui directo a jugar en la TV, no quería ni pensar, de vez en cuando se salia alguna lágrima.
Una amiga interrumpió mi juego para decirme que iríamos a comer, acepté porque después de todo, no había hablado de esto con nadie.
Me bañé y subí al carro, sí, en ambas oportunidades lloré.
Fue bueno poder contarle a alguien que lo dejamos. De hecho, me sentí bien por un momento.
Obviamente todo acabo cuando estuve sola y volví a mi casa. Llegue a mi cuarto y lloré, de hecho estoy llorando ahora y no sé cuanto más pueda resistir sin ti.

Primer día sin ella

El primer día fue como estar dentro de una de esas bolitas que tienen nieve dentro y cuando las sacudes empieza la magia.
La única diferencia era que cuando algo me sacudía yo empezaba a llorar.
La primera noche me fui a dormir llorando, desperté y lloré de nuevo.
Decidí estar bien y levantarme de la cama, camine hacia el baño y ya estando allí empecé a llorar nuevamente.
Salí del baño y trate de ver alguna serie o algo que me llevara a otro lugar que no fuese la sala de mi casa. No pude irme lejos y lloré de nuevo.
De verdad quería estar bien, mi hermano dijo que iríamos al cine y acepte, cualquier cosa para no pensar en ti. Fui a ducharme y lloré.
Salí del baño y espere toda la tarde con la esperanza de que la película que iríamos a ver te sacara de mi cabeza.
Llegamos al cine, compramos los tickets, entramos a la sala y lloré, termino la película y lloré.
Llegue a casa, entre en mi cuarto y lloré. Te deseaba tanto.
Escuche una canción, una que te gustaba mucho y lloré como nunca en todo el día.
Casi iba a terminar la canción cuando dijiste "Hola".