domingo, 13 de agosto de 2017

Regresa


Ten piedad de mi, amor
Que mis errores no te cieguen, amor
Yo siempre amaré tus ojos, tus orejas, tu voz.
Mi corazón se hace cada vez más pequeño en tu ausencia, y mis ojos se hacen cada vez más huecos.
Tienes que venir a verme, amor
Porque no sé cuanto más aguante sin ti
Hice las cosas mal, en nuestro planeta de placeres infinitos, te fallé.
Quisiera haber fallado en alguna otra hazaña...
Pero falle cuando prometí no hacerlo
Sólo me queda esperar a que te quites la furia de los ojos, y los vistas nuevamente con ternura.
Te amo mi amor, regresa ya, que me muero...

viernes, 11 de agosto de 2017

Ojalá

Veo tus ojos brillar en mi mente y pienso que
Ojalá la vida me pase pronto
Ojalá me pases pronto



jueves, 27 de julio de 2017

Ojos

Hay muchas cosas que me gustan de ella, y ella no lo sabe.
Como cuando sus pestañas chocaban contra mi alma, y la hacía estallar en un mar de contradicciones.
Me gustaba su cabello, su cabello en todas las formas que puedan existir.
Me gustaba cuando lo tenía largo, pero también cuando se lo cortó.
Me gustaba cuando se lo amarraba, cuando lo peinaba o cuando estaba desordenado como mi vida.
Me gustaba cuando yo lo desordenaba en nuestro planeta de placeres infinitos, o cuando yo lo sujetaba para hacerla morderse los labios. Y sus labios... ¡Esos labios!
La curva que formaban sus labios al sonreír me mataba. Sí, me gustaba besarlos y pensar que en ese momento, yo estaba en una especie de burbuja invisible a la que sólo ella estaba invitada a entrar.
Cuando la besaba me gustaba sentir su nariz, a veces fría como su vida y sus problemas, a veces cálida como mi hombro cuando lloraba en él.
Y ella sabe cuánto me gustaban sus orejas, y yo sé cuanto le gustaban las mías. Y si escribiera más acerca de sus orejas, no habría espacio en mi pecho para tanto llanto.
Ella me gustaba vestida y sin vestir, con maquillaje o sin él, todo daba igual, porque la perfección llevaba su nombre.
Pero quiero terminar por sus ojos. No hay cosa que me gustará más de ella que sus ojos. Porque cuando los veía, no hacía falta hacerle el amor, no había cosa más intima que mirarla a los ojos y decirle cuánto la amaba.

jueves, 9 de marzo de 2017

Primer día sin ella (Otra vez)

Hoy, después de hablar contigo, decidí que tienes razón.
La verdad hoy ni fue mejor que ayer, sólo no hubieron tantas lágrimas.
Me levanté y fui directo a jugar en la TV, no quería ni pensar, de vez en cuando se salia alguna lágrima.
Una amiga interrumpió mi juego para decirme que iríamos a comer, acepté porque después de todo, no había hablado de esto con nadie.
Me bañé y subí al carro, sí, en ambas oportunidades lloré.
Fue bueno poder contarle a alguien que lo dejamos. De hecho, me sentí bien por un momento.
Obviamente todo acabo cuando estuve sola y volví a mi casa. Llegue a mi cuarto y lloré, de hecho estoy llorando ahora y no sé cuanto más pueda resistir sin ti.

Primer día sin ella

El primer día fue como estar dentro de una de esas bolitas que tienen nieve dentro y cuando las sacudes empieza la magia.
La única diferencia era que cuando algo me sacudía yo empezaba a llorar.
La primera noche me fui a dormir llorando, desperté y lloré de nuevo.
Decidí estar bien y levantarme de la cama, camine hacia el baño y ya estando allí empecé a llorar nuevamente.
Salí del baño y trate de ver alguna serie o algo que me llevara a otro lugar que no fuese la sala de mi casa. No pude irme lejos y lloré de nuevo.
De verdad quería estar bien, mi hermano dijo que iríamos al cine y acepte, cualquier cosa para no pensar en ti. Fui a ducharme y lloré.
Salí del baño y espere toda la tarde con la esperanza de que la película que iríamos a ver te sacara de mi cabeza.
Llegamos al cine, compramos los tickets, entramos a la sala y lloré, termino la película y lloré.
Llegue a casa, entre en mi cuarto y lloré. Te deseaba tanto.
Escuche una canción, una que te gustaba mucho y lloré como nunca en todo el día.
Casi iba a terminar la canción cuando dijiste "Hola".

miércoles, 22 de febrero de 2017

PRIMER AÑO


Cuando te vi la primera vez, ni imaginé que la constelación de mi planeta ya estaba haciendo planes para ti.
Como la tinta en mi piel, jamás planee enamorarme de ti de la manera en la que lo estoy.
Cuando te vi la primera vez, yo era sólo una niña asustada del futuro, y tú eras inalcanzable en mi mundo, supongo que es por eso que jamás me fije en tu libertad.
Jamás me di cuenta de la belleza de tus ojos, de la forma en que tu sonrisa rozaba los limites de la perfección, jamás me di cuenta que ya desde ese momento me había perdido a mi misma en tus pestañas.
Cuando te veo hoy, veo el futuro, cuando veo tus ojos mientras te desperezas, observo mi cielo en ellos.
Y mi cielo, mi cielo eres tú.



martes, 8 de noviembre de 2016

Vete

Siempre he sido de las personas que conoces pero luego abandonas.
Nunca he entendido bien el "por qué", pero si he entendido lo que puede significar la soledad.
Me han abandonado tantas veces, me han cambiado tantas veces, que ahora tengo miedo de que me abandones como lo hace el sol al atardecer, o la luna cuando estoy en el clímax de la inspiración.
No soy lo que todos dicen, de hecho, no soy ni lo que yo misma digo.
Siempre te pregunto si estas segura de esto, si estás segura de lo que sientes por mi.
Sé que estarías mejor con alguien normal, sé que estarías mejor con lo que dicta la sociedad. De hecho, siempre estuviste bien con lo que la sociedad te decía, sólo que yo llegue a cambiarlo todo.
Tu mundo, tal vez puedas seguir en tu mundo y aún no sea demasiado tarde.
Tal vez puedas volver a la normalidad, tener un esposo, hijos y una familia que si acepte tu relación.
Sabes que estás engañándote al decir que me amas, no me amas, amas la libertad que pareces tener.
Amas lo nuevo, lo misterioso, pero a mi, a mi no me amas.
Al fin y al cabo ¿quién podría hacerlo?
Yo sólo soy un montón de palabras rotas y mundos in-explorables.
Te mereces mucho más, no me necesitas.
Tú serás grande, yo en cambio, no sé si llegaré a estar viva el año que viene.
Vete, vete ahora que puedes.